martes, 24 de marzo de 2026

Exposición a Amianto

El amianto es sin duda uno de los grandes problemas de este siglo, instalado en infinidad de superficies y para la fabricación de muchos productos, especialmente en construcción por ser ignífugo, aislante, resistente y sobre todo, barato, aún a pesar de la prohibición, sigue teniendo una incidencia importantísima en la sociedad actual siendo un agente cancerígeno causante de patologías pulmonares como la asbestosis, cáncer de pulmón y mesotelioma.


En España, la Ley 7/2022 de residuos y suelos contaminados ha establecido como obligatoria la retirada de amianto cuando se den alguna de las siguientes circunstancias:

1.- Si el material ha llegado al final de su "vida útil"
2. Si el material está dañado o deteriorado
3. En edificios públicos (Plazo 2028)
4. Erradicación total (Plazo 2032)

Los lugares y materiales más habituales que estaban hechos con amianto son:
  • Cubiertas y tejados: Las famosas placas onduladas de color gris (Uralita)
  • Bajantes y chimeneas: Tuberías de color gris oscuro, muy comunes en los patios interiores de edificios antiguos.
  • Depósitos de agua: Suelen estar en azoteas o trasteros y tienen un aspecto de piedra gris.
  • Suelos de vinilo (tipo sintasol): Baldosas antiguas que parecen plástico pero son rígidas; el adhesivo negro que se usaba para pegarlas a menudo contenía amianto.
  • Aislamientos térmicos: Alrededor de calderas o tuberías de calefacción viejas (parece una especie de "venda" o lana blanca).
Cuales son las principales medidas de prevención a tener en cuenta cuando puede haber una exposición a amianto:

1. Identificación y Evaluación (Antes de empezar)

La regla de oro es: si no estás seguro, asume que es amianto.

  • Localización: Identificar materiales sospechosos (placas de fibrocemento/Uralita, aislantes térmicos, revestimientos de tuberías o baldosas antiguas).
  • Estado de conservación: El riesgo real aparece cuando el material está "friable" (se desmorona con la mano) o se rompe, liberando fibras al aire.
  • Plan de Trabajo: En muchos países, cualquier manipulación debe ser realizada por empresas inscritas en registros específicos (como el RERA en España) y con un plan aprobado. Ni un particular ni una empresa no inscrita puede realizar ningún tipo de manipulación de amianto.

2. Medidas de Protección Colectiva

El objetivo es que las fibras no se dispersen por el ambiente.

  • Aislamiento del área: Acotar la zona de trabajo para que nadie sin equipo entre por error.
  • Métodos húmedos: Rociar el material con agua o líquidos fijadores para que las fibras pesen y no floten. Nunca se debe trabajar en seco.
  • Limpieza con filtros HEPA: Usar aspiradores industriales especiales. Jamás uses una escoba o aire comprimido, ya que solo lograrás que las fibras vuelen por todas partes.

3. Equipos de Protección Individual (EPI)

Cuando el control ambiental no es suficiente, el trabajador debe ir blindado:

  • Protección respiratoria: Máscaras con filtros P3 (máxima eficiencia). Deben estar perfectamente ajustadas a la cara.
  • Ropa de protección: Monos desechables de Tipo 5 o 6 (estancos a partículas), preferiblemente con capucha y sin bolsillos donde se acumule el polvo.
  • Guantes y calzado: Que permitan una limpieza fácil o sean desechables.

4. Higiene Personal y Descontaminación

Este punto es crucial para no llevarse el "enemigo" a casa:

  • Unidades de descontaminación: Los trabajadores deben pasar por un proceso de duchas y cambios de ropa antes de salir de la zona de riesgo.
  • Prohibiciones: No comer, beber ni fumar en las zonas de trabajo.
  • Gestión de residuos: Todo el material retirado y los EPI desechados deben sellarse en bolsas dobles con la etiqueta de "Peligro Amianto".

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