Las temperaturas elevadas cuando se realizan trabajos exteriores en verano, pueden ser causantes de muchos tipos de patologías y trastornos, desde leves como pueden ser la deshidratación, calambres por calor, sarpullido; otros moderados como el agotamiento por calor y otros más graves como un golpe de calor, además de otras afectaciones relacionadas como la insolación que podria provocar problemas cardiovasculares, enfermedades respiratorias y/o fatiga extrema. Es decir, el calor no es una broma y proteger a los trabajadores en condiciones extremas no es un capricho, sino una necesidad.
Se considera que puede existir un riesgo moderado por fatiga, deshidratación o agotamiento por calor a partir de 30ºC. A partir de 35º se considera que el riesgo de padecer un golpe de calor es Alto y a partir de 40º existe un riesgo muy alto o extremo y se deben limitar o incluso suspender trabajos al aire libre en horas centrales.
Existen diferentes medidas y actuaciones para reducir o controlar la exposición al riesgo por calor que la empresa y trabajador deben tener en cuenta:
Medidas organizativas
- Evitar, siempre que sea posible, las tareas más intensas en las horas de mayor calor (normalmente entre 12:00 y 17:00).
- Planificar y realizar una serie de pausas frecuentes en zonas de sombra y en zonas frescas
- Hacer rotaciones para reducir el tiempo de exposición de los trabajadores
Hidratación
- Disponer de fuentes de agua y hidratarse bien durante las pausas bebiendo agua de forma frecuente, incluso sin tener sed.
- Evitar las bebidas alcohólicas o con mucha cafeína
Ropa y protección
- Utilizar ropa ligera y de colores preferiblemente claros
- Utilizar protección de la cabeza como gorra, sombrero o casco con protección solar (en función del tipo de trabajo que se realice).
- Aplicar protección solar en las zonas expuestas al sol
Refugios o zonas de descanso
- Disponer de zonas con sombra o refugios
- Disponer de ventiladores o sistemas de refrigeración si es posible
Formación e información
- Los riesgos deben estar informados y formados sobre los riesgos del calor y que medidas hay que aplicar para prevenirlos.
- Los trabajadores deben poder reconocer los síntomas del golpe de calor, agotamiento o deshidratación.
Vigilancia de la salud
- Estar atentos a signos como mareo, fatiga, sudoración excesiva o confusión
- Actuar rápidamente ante síntomas (descanso, hidratación, atención médica si es necesario)
- Especial cuidado con personas más vulnerables (mayores, problemas de salud, etc.).
Adaptación progresiva
- Es necesario permitir que los trabajadores se aclimaten gradualmente al calor (especialmente al inicio de temporada).
Conclusión
En cualquier puesto de trabajo existen muchos tipos de riesgos a los que los trabajadores se pueden ver expuestos y todos ellos tienen una importancia y una presencia más o menos relativa, pero es importante que la empresa y empresario entiendan que cualquier accidente de trabajo puede comportar muchos más costes que las medidas correctoras que supone evitarlos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Haz tus comentarios