viernes, 20 de marzo de 2026

Trabajos con exposición a calor

 Las temperaturas elevadas cuando se realizan trabajos exteriores en verano, pueden ser causantes de muchos tipos de patologías y trastornos, desde leves como pueden ser la deshidratación, calambres por calor, sarpullido; otros moderados como el agotamiento por calor y otros más graves como un golpe de calor, además de otras afectaciones relacionadas como la insolación que podria provocar problemas cardiovasculares, enfermedades respiratorias y/o fatiga extrema. Es decir, el calor no es una broma y proteger a los trabajadores en condiciones extremas no es un capricho, sino una necesidad.

Se considera que puede existir un riesgo moderado por fatiga, deshidratación o agotamiento por calor a partir de 30ºC. A partir de 35º se considera que el riesgo de padecer un golpe de calor es Alto y a partir de 40º existe un riesgo muy alto o extremo  y se deben limitar o incluso suspender trabajos al aire libre en horas centrales.


Existen diferentes medidas y actuaciones para reducir o controlar la exposición al riesgo por calor que la empresa y trabajador deben tener en cuenta:

Medidas organizativas

- Evitar, siempre que sea posible, las tareas más intensas en las horas de mayor calor (normalmente entre 12:00 y 17:00).
- Planificar y realizar una serie de pausas frecuentes en zonas de sombra y en zonas frescas
- Hacer rotaciones para reducir el tiempo de exposición de los trabajadores

Hidratación

- Disponer de fuentes de agua y hidratarse bien durante las pausas bebiendo agua de forma frecuente, incluso sin tener sed.
- Evitar las bebidas alcohólicas o con mucha cafeína

Ropa y protección

- Utilizar ropa ligera y de colores preferiblemente claros
- Utilizar protección de la cabeza como gorra, sombrero o casco con protección solar (en función del tipo de trabajo que se realice).
- Aplicar protección solar en las zonas expuestas al sol

Refugios o zonas de descanso


- Disponer de zonas con sombra o refugios 
- Disponer de ventiladores o sistemas de refrigeración si es posible

Formación e información


- Los riesgos deben estar informados y formados sobre los riesgos del calor y que medidas hay que aplicar para prevenirlos.
- Los trabajadores deben poder reconocer los síntomas del golpe de calor, agotamiento o deshidratación.

Vigilancia de la salud

- Estar atentos a signos como mareo, fatiga, sudoración excesiva o confusión
- Actuar rápidamente ante síntomas (descanso, hidratación, atención médica si es necesario)
- Especial cuidado con personas más vulnerables (mayores, problemas de salud, etc.).

Adaptación progresiva

- Es necesario permitir que los trabajadores se aclimaten gradualmente al calor (especialmente al inicio de temporada).

Conclusión

En cualquier puesto de trabajo existen muchos tipos de riesgos a los que los trabajadores se pueden ver expuestos y todos ellos tienen una importancia y una presencia más o menos relativa, pero es importante que la empresa y empresario entiendan que cualquier accidente de trabajo puede comportar muchos más costes que las medidas correctoras que supone evitarlos.

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